KAPLAN, Robert. The revenge of geography: what the map tells us about coming conflicts and the battle against fate

Random House, Hardcover, Nueva York, 2012. 378 páginas.


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La geopolítica, una disciplina que muchos daban por muerta, está más viva que nunca. Los últimos acontecimientos en la crisis de Ucrania durante el año 2014, han despertado el interés académico por esta área de conocimiento que permite comprender las razones que llevan a los actores internacionales a luchar por el dominio de un determinado espacio y los verdaderos motivos que se esconden tras los conflictos. Sin duda, The Revenge of Geography, de Robert Kaplan, publicado en 2012, trata de mostrar los intereses tras las acciones de los países en determinados lugares del globo.

El analista estadounidense, escribe su libro entre los años 2008 a 2012, en medio de ciertas características en el plano internacional: Estados Unidos en crisis interna, las invasiones en Irak y Afganistán, una América Latina más periférica y China surgiendo en Asia como una nueva potencia competidora. En este panorama, identifica que la historia de Estados Unidos y del mundo
occidental, desde el siglo XIX hasta la actualidad, han trabajado en base a ciertas finalidades geopolíticas, pero que el desarrollo de ciertas políticas en los últimos años, estaría generando amenazas a su hegemonía en el largo plazo, especialmente por los excesivos gastos a los que está incurriendo para mantener sus guerras en el exterior, perjudicando su economía y su predominio internacional. Ello, en vez de afianzarlas para mantenerse en el poder durante un periodo más largo. Esto ha creado las condiciones para que en los nuevos conflictos, vuelva a predominar la geografía, pues en medio de la globalización “la geografía no desaparece sino que es más crucial” por la falta de espacios de las principales potencias para expandirse y desarrollar sus
influencias, favoreciendo los choques entre ellas. Lo anterior ha provocado una verdadera “venganza de la geografía” en la actualidad, pues esta renace y constituye el “factor más poderoso en las relaciones exteriores de los Estados por que es lo más permanente”. Incluso citando a Napoleón, quien estimaba que conocer la geografía de un país, significaba conocer su política externa.

Usando este ejemplo, a través del estudio de caso en países como Alemania, Gran Bretaña, México, China o Egipto, analiza cómo la geografía ha influenciado a lo largo de la historia en las acciones de los mismos, desde el desarrollo militar hasta el plano político, o como la propia ubicación de los países en su entorno, ha determinado una actitud pasiva o agresiva con sus vecinos mas próximos, cuyo ejemplo claro es Israel. Por medio de los estudios de dos teorías geopolíticas clásicas: el Heartland de Halford Mackinder y del Rimland de Nicolas Spykman, establece cómo Estados Unidos logró posicionarse como una potencia internacional desarrollando su poder marítimo frente al terrestre que constituía Eurasia, desde la conquista del Caribe en el siglo XIX a la actualidad. Este contexto demostraría que aquellos países situados tanto en el heartland o el rimland mundial poseen características
capaces de proporcionar predominio internacional, frente a los situados en la periferia como África y América Latina, que han sido influenciados por las grandes potencias.

A su vez, Kaplan analiza que el resurgimiento del concepto de Europa Central en la década de los ochenta, planteaba la necesidad de redefinir la geografía en un contexto de división este-oeste marcado por sistemas socioeconómicos diferentes. Así, tras la caída del Muro de Berlín, la posibilidad de expandir las ideas democráticas, liberales y de mercado libre, choca en la zona de los Balcanes, donde la falta de los antiguos poderes no logra contener los conflictos. Resultado de ello es el traslado de su interés hacia el Medio Oriente donde los problemas continuaron. El derrocamiento de largos gobiernos y la creación de una modalidad de guerra urbana donde los ejércitos se enfrentaban a grupos terroristas que infringían bajas a la población, provoca mayores crisis humanitarias y hacen perder –a juicio del autor– el sentido ético y moral de su causa. Tal desequilibrio se transformó en el agente responsable de crear nuevas situaciones de conflicto a las cuales no se adaptó, generando mayores focos de inestabilidad.

A pesar que el texto de Kaplan plantea reposicionar el valor de la geografía en las relaciones internacionales actuales de forma realista y sin especulaciones, analizando y estudiando algunas de las teorías clásicas de la geopolítica, esto no constituye un aporte nuevo a la disciplina. Estas mismas ideas ya fueron planteadas por Yves Lacoste, exponente de la escuela francesa, en 1977, a
través del libro “La geografía, un arma para la guerra” donde resaltaba el conocimiento geográfico para las potencias desde la antigüedad y cómo esta se transformaba en una verdadera herramienta para el ámbito militar, desde el punto de vista estratégico. Además, el excesivo enfoque a la teoría del Rimland no se asocia con la situación actual, donde el caso de Ucrania, por
ejemplo, es una muestra clara de cómo el heartland de Mackinder aun sigue vivo y presente en las acciones de la política rusa en búsqueda de aumentar su profundidad estratégica con Europa. Esto se mueve dentro de lo que el mismo autor consideraba los factores psicológicos que posee la tesis de Mackinder, donde la cultura europea se había visto moldeada por las invasiones desde la zona del enemigo del este, territorio de la actual Federación Rusa.

Por lo tanto, la creación de textos como el de Robert Kaplan, demuestran que la geopolítica aún sigue siendo una disciplina clave para comprender los conflictos internacionales, tanto políticos, culturales, económicos y sociales, en búsqueda de un territorio o de recursos naturales, generando nuevos intereses en torno a un tema que sigue avanzando y desarrollándose con los años, superando la visión clásica asociada al expansionismo ante la modernidad y la utilidad que significa manejar sus códigos, realizando diversos análisis por parte de profesionales en la materia. Sin duda, la geopolítica cada vez esta más viva en el escenario mundial actual.

Juan Eduardo Mendoza P.
Doctor en Estudios Americanos.
Profesor de Geopolítica y Relaciones Internacionales.
Universidad de Concepción. Chile.
Email. jemendoza@udec.cl